domingo, 15 de noviembre de 2015

12+1 preguntas a Marinella Terzi


Marinella Terzi  pasó su infancia en Valencia hasta que, a la edad de once años y por motivos laborales del padre, la familia se trasladó a Madrid.  Allí acabó el Bachillerato y cursó el COU en el Colegio Alemán, y, posteriormente, se licenció en Ciencias de la Información (rama de Periodismo) por la Universidad Complutense.


Tras colaborar varios años en diversos periódicos y revistas (el diario Ya, la revista Telva, el suplemento de El País,…) y traducir numerosos libros infantiles, de escritores como Michael Ende, Christine Nöstlinger y Gianni Rodari, Marinella Terzi trabajó veintiún años como editora de Ediciones SM, donde coordinó, entro otros proyectos, la prestigiosa colección El Barco de Vapor. En la actualidad compagina su trabajo de editora freelance con la literatura para niños y jóvenes. Marinella Terzi imparte, además, cursos de redacción, edición y creación literaria y, siempre que su trabajo se lo permite, realiza en colegios encuentros con sus lectores.




En octubre de 2005, y coincidiendo con el cuarto centenario de la publicación de El Quijote, Terzi fue galardonada con el Premio Cervantes Chico, que conceden la Asociación de Libreros y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, en reconocimiento a su labor en el campo de la literatura infantil y juvenil.

Es para mí un inmenso honor contar hoy en esta sección en la que os intentamos acercar nombres fundamentales de la literatura infantil y juvenil hispanoamericana con Marinella Terzi.


Falsa Naturaleza muerta. 
Finalista del Premio Hache de Literatura Juvenil 2016



¿Cuál es el primer libro que recuerda? 

Tuve la inmensa suerte de nacer en una familia que amaba los libros y en mi casa siempre hubo libros para mí. Desde los cuentos troquelados de Ferrándiz hasta muchas de las colecciones de Enid Blyton (Los Cinco y Los Siete Secretos, por supuesto, pero también Torres de Malory o Santa Clara). Sin embargo, la colección que recuerdo con más cariño es la titulada Cuatro Vientos, entonces de la editorial Noguer. Allí comencé a leer obras de autores tan reconocidos como Ursula Wölfel y Michael Ende. Concretamente Jim Botón y Lucas el maquinista y Jim Botón y los trece salvajes, los primeros libros que escribió Ende muchos años antes de su famosísimo La Historia Interminable, marcaron mi infancia y siguen todavía en mi biblioteca actual.

¿Cuál es el último libro que ha comprado? 

El impostor de Javier Cercas. Me interesaba cómo alguien –Enric Marco- es capaz de reinventar su propia historia para transformarse en héroe a los ojos de los demás, en fin “montarse una película de sí mismo”, y cómo Cercas puede ir desmontándola con el análisis de la realidad paso a paso.

Ilustración de Philip Stanton para Josete y Bongo van de Safari
Macmillan Infantil y Juvenil, 2010

¿Qué párrafo ha aprendido de memoria? 

Me gusta releer los párrafos que me llaman la atención y señalarlos en los libros, pero no tengo muy buena memoria para aprenderlos. Algo distinto me sucede con ciertos poemas y canciones que me acompañan desde que era una adolescente. García Lorca, León Felipe, Serrat… De pronto, algo tira del hilo de mi memoria y salen de principio a fin.

¿De cuál de sus obras se considera más orgullosa y por qué?

Qué difícil elegir una entre todas, no porque sean extraordinarias sino porque todas tienen un significado para mí. Pero me decanto por Falsa naturaleza muerta, una novela que rondó por mi cabeza durante casi diez años y que finalmente escribí de una sentada. Trata de cosas muy mías: la pintura, las mujeres, las relaciones de igual a igual con los hombres… Precisamente es una de las tres finalistas del Premio Hache que el Ayuntamiento de Cartagena entrega el año que viene. También me siento orgullosa de El hijo del pintor, mi pequeño homenaje a Michael Ende.




¿Cuáles son sus motivaciones para seguir escribiendo? 

El disfrute… Disfruto inventando personajes e historias. Disfruto escribiendo. Disfruto cuando la obra que creé frente al ordenador, llega a casa transformada en un libro. Disfruto cuando los demás me cuentan qué sintieron al leer una de mis obras. Disfruto cuando charlo de mis libros con los lectores en los colegios…

¿Cómo es su rutina de trabajo? 

Salvo cuando viajo para hacer encuentros en colegios, tengo un horario de “oficina”. Me siento en mi despacho, frente al ordenador, a las ocho y media de la mañana. Hago un descanso en torno a las doce y vuelvo hasta las dos del mediodía. Después, hacia las cinco y media, enciendo el ordenador de nuevo, y ahí puedo estar hasta las siete, o hasta las nueve si es preciso. Pero todas esas horas no se llenan solo escribiendo. Yo fui editora en SM durante más de veinte años y ese trabajo me gusta mucho, así que suelo tener entre manos informes de lectura, correcciones, traducciones… En fin, paso gran parte del día en contacto con libros infantiles y juveniles, pero no todos son míos. Creo que eso es bueno porque, aparte de darme mayor holgura económica, me ayuda a ver el bosque entero, no solo los árboles.

Ilustración de Kike Palomo extraída del libro ¿De vacaciones en Madrid?
Edelvives, 2014

¿Cuál es la diferencia entre un buen libro y un mal libro? 

El mal libro se te cae de las manos, te aburre, no te interesa para nada. Si llegas a leerlo hasta el final, se te olvida al momento, es absolutamente prescindible. El buen libro te produce curiosidad, te obliga a seguir leyendo, te hace reflexionar, te hace sentir. Y suena en tu cabeza como una buena música que te exige releer en voz alta párrafos enteros.

¿Cómo es el estilo que desearía tener? 

Creo que tengo un estilo propio, ya desde los primeros relatos que escribí en mi juventud. Y se acerca mucho al del periodismo. Muy sintético, sencillo, frases cortas. Creo también muy importante no darlo nunca todo hecho, dejar que el lector ponga de su parte, obligarle a hacerse preguntas pero no intentar jamás dar todas las respuestas. Opto por la humanidad, la duda constante y los sentimientos que provocan la complicidad con el lector.

Ilustraciones de Miguel Ángel Cuesta para 


¿Qué considera definitorio de la literatura infantil? 

Desde mi punto de vista, la literatura infantil, como toda literatura, debe ser una gran ventana que ayude al lector a respirar, a descubrir el mundo y la vida. No me conformo con un libro que entretenga, exijo más: quiero un libro que motive, que remueva por dentro, que haga pensar; en definitiva, que haga crecer. Y eso, si empleamos la forma adecuada en cada momento, puede conseguirlo tanto un álbum ilustrado para pequeños como una novela para adultos.

¿Por qué eligió la literatura como medio personal? 

Más bien creo que fue la literatura la que me eligió a mí. Desde pequeña me gustaba leer, me gustaba escribir… Empecé a inventar historias jugando, aun antes de saber escribir. Luego, una vez que aprendí a dominar el lápiz, comencé a redactarlas. Recalé un tiempo en el periodismo y de allí en 1984 pasé al mundo editorial. Mi primer libro infantil, Un problema con patas, es de 1989. Así que llevo más de veinticinco años compaginando la edición con la escritura de libros para niños y jóvenes.

Ilustración de Francisco Solé extraida del libro 
Edelvives, 2002


¿Con qué autor actual (artista, escritor, pintor, compositor...,) le gustaría colaborar? 

Aunque me causan cierta envidia los guionistas de series de televisión, acostumbrados a crear historias a partir del diálogo conjunto y del intercambio de ideas, yo no lo he hecho nunca. La verdad es que soy una persona bastante independiente y muy acostumbrada a trabajar en soledad. Para bien y para mal. Por supuesto, admiro a muchos artistas actuales y quiero creer que crecer con su obra es beneficioso para mis libros. Disfruto con los libros de Rafik Shami, Paul Auster, Eduardo Mendoza… Los primeros cuadros de Miquel Barceló y las esculturas de Jaume Plensa.

¿Con qué autor del pasado (artista, escritor, pintor, compositor...,) le gustaría colaborar? 

Con escritores como García Márquez o Michael Ende. Con muchos pintores impresionistas, y también, surrealistas, como Remedios Varo, Escher o Magritte. Y puestos a imaginar, me gustaría crear coreografías nuevas con piezas de Chopin o de Tchaikovsky.

Ilustración de Cristina Minguillón para Estornudos Mágicos.
Ed. San Pablo, 2009


¿Cuál es su próximo proyecto? 

El próximo libro que voy a publicar se titula Silvia, Cleopatro y los juguetes y es un cuento para primeros lectores. Sale en 2016. De lo que estoy escribiendo actualmente no quiero hablar mucho porque todavía no tengo claro su futuro. Solo puedo decir que se trata de una serie con una protagonista muy especial que me tiene muy ilusionada.




BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA




Descripción
Chocobones, S.L. El mundo al revés
Leer-e / Akobloom, 2015
Descripción
El hijo del pintor
Anaya, 2015
Descripción
¿De vacaciones en Madrid?
Edelvives, 2014
Descripción
Que no pare la risa
Editorial Libros & Libros/Hillman. Colombia, 2013
Descripción
Falsa naturaleza muerta
 Edelvives, 2012

Incluido en la lista de honor de la CCEI en 2013
Descripción
Refrescos frescos de burbujas brujas
Editorial CEDMA, 2010

Descripción
Josete y Bongo van de Safari
Macmillan, 2010

Descripción
Estornudos mágicos
Ed. San pablo, 2009
Descripción
Naranjas de la China
Macmillan,  2015
Descripción
Un año nada corriente
Bruño, 2006
Descripción
El viaje de Lunatón
Pearson, 2007
Descripción
De gabriel a Gabriel
SM, 2005
Descripción
¿De vacaciones en México?
Edelvives, 2002
Descripción
Llámalo X
Leer-e / Akobloom, 2014

Descripción
Un día estupendo
Leer-e / Akobloom, 2014
Descripción
Espiral
Edelvives, 1993
Descripción
Rodando, rodando
Edelvives, 1992
Descripción
Un problema con patas
SM, 1989




Os dejo el enlace a la página web y al blog de Marinella Terzi para que sigáis disfrutando de su trabajo.



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