viernes, 23 de octubre de 2015

MITOLOGÍA PARA NIÑOS: Ulises se enfrentan al tentador canto de las sirenas

La sirenita que conocen nuestros niños y jóvenesese ser tierno y enamoradizo, relatado por Hans Christian Andersende gran belleza que en lugar de extremidades posee una cola de pez y salva a un apuesto príncipe del naufragio, únicamente tiene en común con las sirenas de las que hoy vamos a hablar, su forma, o tal vez ni en eso.

 Lisbeth Zwerger


Las sirenas que encontramos en la mitología griega no son ni tan adorables ni tan bondadosas, más bien lo contrario. Además su forma no siempre encaja con la descripción que conocemos, en muchos relatos aparecen como seres mitad mujer, mitad ave aunque, eso sí, siempre se habla de sus notables dotes musicales que, todo hay que decir, no utilizaban para el mejor de los fines.




Estas Sirenas vivían en lo que se conoce como la Isla de las Sirenas, situada frente a la costa de la isla de Sorrento en la Italia meridional y solían utilizar su maravilloso canto para atraer a todos los navegantes que pasaban por sus parajes. Los barcos absolutamente encantados y fascinados por lo que escuchaban sentían un deseo irrefrenable de acercarse a la costa de la isla y allí debido a lo agreste de la misma zozobraban, situación que aprovechaban nuestras sirenas para devorar a los imprudentes. ¿Entendéis ahora la maldad de la que antes hablabamos?


Nuestras sirenitas utilizaban su embaucador canto para devorar a cuantos navegantes podían.

John William Waterhouse.


A estas costas llegaron Ulises y sus compañeros, pero eso sí, prevenidos por la maga Circe que les había revelado el peligro al que se exponían pasando por esos parajes. Así que Ulises, haciendo uso de todo su ingenio y de su naturaleza prudente pero a la vez curiosa, ideó un plan. Mandó que todos sus marineros que se tapasen los oídos con cera y él, con los oídos bien limpios pues no deseaba perderse nada de lo que allí sucedía, se hizo amarrar al mástil, dando la orden de que nadie debía desatarlo por insistentes que fuesen sus ruegos.

Por favor, os ruego que por nada del mundo hagáis caso a mis ruegos. Sólo así lograremos salir con vida.

Leon Belly

Y así lo hicieron. Cuando Ulises oyó el canto de las sirenas tuvo el mismo irresistible deseo de acercarse a ellas que todo el mundo había tenido hasta el momento, pero sus compañeros fieles a sus órdenes se lo impidieron logrando salir sanos y salvos de tan complicado obstáculo. Lo que desconocían es que muy cerca de allí, sin tan siquiera descender del barco, se iban a encontrar con nuevos mostruos marinos. ¿Lograrán salir con vida?

Eso lo contaremos la próxima semana.



Solamente una cosita más antes de despedirnos: ¿De dónde salen las sirenas? Pues como siempre en esto de la mitología tenemos varias posibilidades. Para algunos como Ovidio, las sirenas no siempre habían tenido alas de ave. Realmente eran compañeras de Perséfone, pero cuando ésta fue raptada por Hades, el Dios de los muertos pidieron a los dioses que les diesen alas para ir en su búsqueda tanto por mar como por tierra. Otros autores en cambio no ven en la transformación un principio tan noble, para ellos, más bien se debe a un castigo que les había infligido Démeter, la madre de Perséfone, porque no se habían opuesto al rapto de su hija.


Los hay también que opinan que el castigo venía de Afrodita quien les había arrebatado su belleza al despreciar éstas el amor. Hay una última parte que cuenta que tras su metamorfosis quisieron rivalizar con las musas y éstas irritadas las habían desplumado y las habían coronado con sus despojos.

Sea como fuere la leyenda sobre ellas continúa, sino preguntadles a vuetros hijos, alumnos... que sucede en la segunda prueba del torneo de magos en Harry Potter y El cáliz de fuego, en la serie australiana H2O o en su spin-off Las Sirenas de Mako hasta hace nada  en antena.



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