Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de marzo de 2014

El mundo de...Lygia Bojunga Nunes

Estamos a menos de una semana de que se conozcan los ganadores de dos de los premios más prestigioso de la literatura infantil el Astrid Lindgren Memorial Award cuyo ganador se hará público el próximo martes 25 y el Hans Christian Andersen que lo conoceremos el lunes 24. Mientras esperamos expectantes hoy vamos a dedicar El Mundo de... a Lygia Bojunga Nunes la primera autora hispanoamericana en obtener el Hans Christian Andersen y la única hasta el momento poseedora de ambos galardones.

 Ilustración de Gian Calvi para 
Los Compañeros

Lygia Bojunga (1932) es toda una institución en su Brasil natal y uno de esos nombres incuestionables de la Literatura Infantil y Juvenil actual que se ha ganado el reconocimiento internacional por la altísima calidad literaria de una obra que se caracterizada por una mágica mezcla de fantasía y realidad que le da pie a discutir los comportamientos sociales que resultan de las ideologías dominantes pero sin olvidarse nunca de la función lúdica de la literatura. 

Es uno de los autores más originales que hemos tenido la oportunidad de leer. 
Tiene su propio lenguaje, el cual mantiene la atención del lector. 
Cada afirmación lleva un mensaje secundario y provocativo. [...]. 
En la obra de Lygia Bojunga Nunes enfrentamos algo absolutamente nuevo. [...]
 Será un clásico mundial
(Jurado del premio Hans Christian Andersen)

Hoy vamos a intentar acercaros un poquito de este particular universo que ella crea a partir de tres de sus libros: Los Compañeros, El bolso amarillo y Mi amigo el pintor.

 Ilustración de Gian Calvi para 
Los Compañeros

La infancia y sus problemas siempre han precupado mucho a Lygia Bojunges, no en vano ella fundó y mantuvo durante cinco años una escuela para niños pobres. En muchas ocasiones se suele decir que su obra es su manera de dar voz a esos niños y eso problemas que ellos tienen y que nadie escucha. La manera en que lo hace varía de unos libros a otros pero lo que suele ser común a todos ellos es que desde la libertad que concede la imaginación, Lygia crea un espacio en donde el niño tiene la llave para resolver los conflictos.

 Ilustración de Angelica.

La historia de Lygia Bojunges con la LIJ comienza en 1972 con Os Colegas (Los Compañeros) un libro optimisma que refuerza la fe en uno mismo y en los amigos. Sus protagonistas son Latiñas y Tiriñas, dos perros callejeros, Flor, una perrita de lujo que no entiende porque su olor es diferente, Cara de Palo, un conejo siempre con cara de pocos amigos que ha sido abandonado a su suerte por su familia, y Voz de Cristal, un oso con una voz tan, tan aguda que parece una aguja y que acaba de escapar del zoo. Todos con muy diferentes y marcadas personalidades pero con un gusto común por la samba y el carnaval que nos dan una soberbia lección -con unos diálogos rápidos y una narrativa llena de ritmo y buen humor, deudora probablemente de la formación teatral de Lygia- de compañerismo y solidaridad pues pese a mantener cada uno su propia personalidad son ante todo amigos que superan juntos las dificultades uniendo sus ingenios cuando surgen los problemas.

 Ilustración perteneciente a  El Bolso amarillo.

Un libro en el que ya encontramos el espíritu lúdico, la belleza poética y el humor absurdo conjugado de manera muy original con la crítica social, el amor a la libertad y la empatía con los más débiles que se convertirán en señas de identidad de la obra de Lygia Bojunges.

 Ilustración perteneciente a  El Bolso amarillo.

Siguiendo esta mezcla de realidad y fantasia cuyos límites aparecen difuminados con la divertida facilidad que sólo un juego de niños puede tener, encontramos El bolso amarillo, para muchos el mejor libro de Lygia Bojunga Nunes en el que, con un lenguaje cercano y coloquial nos enseña que los conflictos interiores que cada uno tenemos se ven agravados por rigideces sociales y educativas. En él su protagonista, una niña que se encuentra en constante conflicto con su familia, nos habla de su intensa búsqueda para encontrar un lugar propio en el que poder esconder sus deseos. Raquel, así se llama la niña, tiene tres anelos: ser mayor, haber nacido niño y  convertirse en escritora y aunque su familia sea incapaz de percibir sus necesidades, sus problemas los podrá resolver gracias al imaginario que Lygia crea, -con un bolso amarillo, un gallo de nombre Alfonso, un Imperdible, una paraguas como protagonistas principales- que le enseñarán que los niños y los mayores sí pueden convivir con tranquilidad y armonía.


Pero en su obra Lygia no rehuye hablar de las partes más oscuras del comportamiento humano como pueden ser el suicidio, la muerte, el adulterio o el abandono y lo suele hacer en historias realistas en donde el protagonista pasa por momentos realmente duros de la existencia como en Mi amigo el pintor (1987) el relato de un niño que intenta entender el suicidio de su amigo y solo lo hará desde una verdad que le ayuda a comprender el verdadero significado de las cosas, el auténtico significado de esos colores que un día le explicó su amigo.

Yo no sé si nací así o si fui cambiando a causa de mi amigo pintor, 
pero cuando miro una cosa, en lo primero que me fijo es en el color.
[...] Mi amigo me dijo un día que yo era un chico con alma de artista, 
y [...] me explicó que había colocado todas aquellas obras para 
que yo entendiese mejor el asunto del color.

Mi amigo el pintor

Espero que disfrutéis mucho de una autora que ha sido traducida al castellano principalmente por la Editorial Norma y por Ed. SM. Os dejo una lista de otros títulos que seguro que no os defraudarán.



lunes, 18 de noviembre de 2013

Tom Thumbs Alphabet (2º parte)


martes, 12 de noviembre de 2013

Max y Moritz. 4º travesura


CUARTA TRAVESURA

Sólo escribir y leer
no hacen al hombre de valer,
ni el aprender de memoria
de muchos reyes la historia,
ni hacer cuentas de sumar,
restar o multiplicar
logran un hombre completo
y que merezca respeto,
sino hacer que lo enseñado
se comprenda con agrado.
El maestro Bruno Lempo
era de esto un gran ejemplo.

Max y Moritz, si podían,
por clase no aparecían
y siempre, cuando allí estaban,
se reían e incordiaban,
pues con bondad no se ablanda
aquel que en maldades anda.

Lempo, que era un hombre flaco,
amaba mucho el tabaco
y, con la pipa en la boca,
su alegría no era poca.
Y, aunque es un vicio fumar,
a él se le ha de perdonar,
pues, para olvidar la pena,
el tabaco es cosa buena.

Y la pareja terrible 
hacía su vida imposible,
mas, no contentos con esto,
pensaba darle ya el resto.
Mientras que en el templo estaba
y en el órgano tocaba
una bella melodía,
por ser festivo aquel día,
Max y Moritz en su casa,
tienen manos en la masa.
En su pipa echan ahora
un puñado de pólvora.
Y luego han de darse prisa,
pues ya se acabó la misa.
Cuando Lempo ha terminado,
la iglesia a llave a cerrado
y, con muy santa alegría, 
da por acabado el día.

Hechos están los negocios
llegó el tiempo de los ocios.
Da mil gracias al señor
de tener casa y calor.
Y comienza a preparar
su pipa para fumar.
"¡Ay!, ¡qué gran felicidad
es tener tranquilidad!"
¡Plum! Tan pronto la ha encendido,
se oye un terrible estampido:
taza, vaso y cafetera,
caja de tabaco entera,
la tinta con el tintero,
sin ceniza el cenicero,
el hornillo y el sillón,
todo vuela en la explosión.
Cuando el humo se disipa,
ved a Lempo sin la pipa.
Vivo está, aunque chamuscado,
pues lo suyo le ha tocado.
Nariz, cara, oreja y mano
son como de un africano.
De su escasa cabellera
ni un pelo queda siquiera.

¿Quién aumentará la ciencia?
¿Quién dará ahora con paciencia
las magistrales lecciones
si hay que estar de vacaciones?
¿Qué alegra a Lempo la vida
si su pipa está partida?
Cuando algún tiempo pasó,
el maestro se curó.
La que no tuvo remedio
fue la pipa, rota en medio.

***

Y, tras esta travesura,