jueves, 19 de febrero de 2015

MITOLOGÍA PARA NIÑOS: Belerofonte el héroe que por soberbio y engreído lo perdió todo.

Belerofonte era hijo de Posidón, el dios del mar, y aunque nunca vivió con él, el hecho de tener tan importante progenitor hizo que tuviera ciertas ventajas con los dioses y que éstos le protegieran en todas las adversidades que se fue encontrando a lo largo de su vida, que todo hay que decir, no fueron pocas. Le protegieron, le ayudaron, le acompañaron, le guiaron hasta que un día... casi mejor, no adelanto nada y vamos poco a poco.


Durante toda su niñez y los primeros años de juventud la vida de Belerofonte transcurrió plácidamente en la corte de su padre terrenal, el rey Glauco. Allí fue inmensamente feliz viviendo como un joven príncipe, sin grandes quebraderos de cabeza y con la única obligación de disfrutar de la vida. Pero un día la cosa cambió, de manera accidental e involuntaria, Belerofonte se vio involucrado en un hecho terrible: un asesinato, y a consecuencia de ello tuvo que abandonar su ciudad. Acabó en Tirinto donde su rey, de nombre Preto, le acogió como huésped, le purificó de sus actos y le dio la oportunidad de vivir una nueva vida. Estamos ante la primera gran desgracia de su vida pero cono veis Belerofonte logró salir de ella con éxito.

Belerofonte de Angelica Edwars


Belerofonte supo disfrutar de la nueva oportunidad que se le había brindado. Y así hubiese seguido mucho tiempo si la buena de la reina se hubiese comportado como debía y no se hubiese fijado en él. Sí, sí lo que escucháis. Antea, la mujer del rey de Tirinto, ése que lo había acogido y purificado, puso sus ojos en él. Y no sólo eso, sino que se enamoró perdidamente y le pidió una cita. Por supuesto, Belerofonte, en deuda como estaba con Preto y no queriendo problemas de ningún tipo, rechazó a  Antea pero ésta despechada decidió vengarse y mintió a su marido diciéndole que el joven Belerofonte había querido seducirla.

Antea y Belerofonte de William Turner

¿A quién creyó el rey? Pues obviamente a su mujer. Así que decidió expulsar de Tirinto  a Belerofonte enviándolo a Licia, la tierra de la que era rey su suegro Yóbates con una carta en la que le pedía que matase al portador de la misma. Y me diréis ¿pero si lo quería muerto, por qué no lo mató el propio Preto? Sencillo, porque era su huésped y había una antigua costumbre que prohibía matar a un hombre con quien se hubiese comido en la misma mesa. Nuevamente Belerofonte se salva de un incierto destino. 


Preto entrega la tablilla a Belerofonte.
Fuente:

Tras un viaje complicado, lleno de peligros Belerofonte llegó sano y salvo a la corte del rey Yóbates. Éste le dio la bienvenida y recibió la carta que le envíaba a Preto, pero curiosamente se olvidó de abrirla durante nueve días, tiempo que le sirvió para conocer al amable invitado lo suficiente como para sentirse incapaz de matarlo directamente.

Tenía que idear algo que no le implicase directamente pero que acabase con la vida de quien había ofendido a su hija. Y tras pensar, pensar y pensar tuvo una idea brillante:  Belerofonte debía enfrentarse al más temido de los monstruos, ése que desde hacía tiempo atemorizaba a todo su pueblo. Que mayor  castigo podía haber que enfrentar a Belerofonte a la Quimera, el monstruo de tres cabezas. Así que  le dijo:


Belerofonte, no sé si sabes que tengo a mi pueblo aterrorizado.

Desde hace un tiempo un monstruo terrible con tres cabezas, 
una de león otra de  macho cabrío, 
y la última de dragón,  
está devastando el país, robando los rebaños.....

Nadie puede con él,  pues es veloz como el rayo 
y capaz de  escupir  fuego por cada una de sus cabezas. 




Muchos hombres han tratado de vencerlo, 
pero nadie lo ha conseguido.


Pero en cuanto te vi supe que tú eras el elegido.
Necesitábamos a  alguien con tu fortaleza, 
con tu aplomo, con tu valentía.

Necesitábamos que tú vinieses 
para  podernos librar de ella.


Os podéis figurar que ante semejantes palabras, venidas ni más ni menos que de todo un rey, Belerofonte acepta el reto.





Y allí que se fue el pobre Belerofonte en busca de la Quimera. Yóbates se quedó la mar de tranquilo y encantado con su astucia porque sin hacer él nada el final de Belerofonte esta muy cercano. Jamás lograría acabar con la Quimera, y menos solo. Yóbates estaba seguro que la Quimera acabaría con Belerofonte, igual que había acabado con cuantos se habían osado tan siquiera a acercarse a ella. Con lo que no contaba el rey, es que Belerofonte no iba a estar solo, los dioses nuevamente le iban a ofrecer asistencia y colaboración, en esta ocasión ofreciéndole la inestimable ayuda de un viejo conocido nuestro que había nacido del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa (aquí). ¿Os acordáis? Exacto, 

Belorofonte iba a tener la suerte de contar 
a su lado con Pegaso el caballo alado,  
el caballo de Zeus, el dios soberano, el amo del Cielo y la Tierra. 



Pues bien Belorofonte se montó en el maravilloso Pegaso blanco, se elevó por los aires y se precipitó sobre la Quimera a la que mató de un solo golpe.


Cuando Yóbates conoció la noticia no podía creérselo y decidió someterle a nuevas pruebas:  lo mandó luchar contra los sólimos, el pueblo vecino extremadamente violento, guerrero y feroz con el que, por supuesto, Belerofonte también pudo. Después de éstos, Yócates, decidió enviarlo contra las Amazonas y no hace falta que os cuente cómo acabó la lucha.


Yócates no era capaz de entender cómo ese chico podía contra seres tan temibles así que decidió reunir a un grupo de lidios para que le preparasen una emboscada. Sin embargo Belerofonte mató a todos.



Yócates rendido ante todo lo que había visto reconoció el origen divino de Belerofonte, no había otra explicación posible, y  para que entendiese todas las pruebas a las que le había sometido le enseñó la carta de Preto. Por supuesto le invitó a quedarse a su lado, en su reino, además de ofrecerle en matrimonio a su hija Filónoe con la que tuvo tres hijos.

Te concedo la mano de mi hija 
y las mejores tierras del reino para que los dos 
viváis inmensamente felices



Bonito final para la historia ¿verdad? Pues siento mucho deciros... que no acaba así




La fama de Belerofonte fue creciendo. Todo el mundo admiraba las proezas que había conseguido y allí por donde iba despertaba fascinación y asombro. Realmente no era para menos había podido con la Quimera, había vencido a las Amazonas, había sometido a los Sólimos el pueblo más violento y feroz de cuantos conocían... El problema comenzó el día en que se lo empezó a creer y lo que en un principio era orgullo se fue tornando en vanidad. 

Sus aduladores comenzaron a compararle con los dioses y él, pobre desgraciado, comenzó a creérselo y a pensar que, tal vez debía hacerles una visita.  Así que una mañana decidió  coger su caballo alado y subir hasta el monte Olimpo para visitar la mansión de Zeus.



Cuando Zeus le vio y se dio cuenta de la osadía del joven, no podía creérselo, pero sabía que debía escarmentar al joven, por muy hijo de Poseidón que fuese. Enfadadísimo decidió enviarle un insecto para que picará a Pegaso detrás de su cola. El picotazo hizo que el caballo se encabritará y tirase a Belerofonte al vacío.

Os podéis figurar que el porrazo fue monumental. No hubo parte de su cuerpo que no estuviese magullada,  aunque fueron mucho peores las heridas posteriores, pues a partir de ese momento Belerofonte vagó solo y sin rumbo por la Tierra. Nadie quería acercarse a un hombre que había provocado la ira de Zeus.

Él que lo había conseguido prácticamente todo en este mundo, él que siempre había tenido a los dioses de cara y había salido airoso de todas las dificultades que se le habían presentado en la vida por orgullo, por soberbia, por creerse quien no era lo había perdido todo.




 Uno nunca debe creerse más de lo que es.





Si te ha gustado y te apetece seguir leyendo mitos contados para niños, pincha en los siguientes enlaces.







martes, 17 de febrero de 2015

LA MEJOR ANIMACIÓN: Los 5 últimos ganadores del Oscar al mejor corto de animación

Como ya avanzamos hace aproximadamente un mes  mostrándoos los títulos que optan al premio (aquí), el próximo domingo 22 de febrero tendrá lugar la ceremonia de los Oscars 2015.  Para que os vayáis preparando y haciendo boca os dejamos los últimos cinco ganadores del Oscar al mejor cortometraje de animación.




Espero que los disfrutéis, los tenemos para todos los gustos.


2014: Mº Hublot




Mr Hublot,  el corto ganador del pasado año. Una coproducción entre Francia y Luxemburgo dirigida por Laurent Witz a partir de los personajes de Stephane Halleux que nos cuenta la historia del Sr. Hublot, un extraño y solitario personaje, amante del orden y de la rutina hasta extremos compulsivos, que posee un miedo enfermizo a todo lo relacionado con el cambio y el mundo exterior. La aparición en su vida de un"cacharro-robot" le hará vivir aventuras que el jamás se atrevió a imaginar.




2013: Paperman

 Producido por Walt Disney Animation Studios y dirigido por John Kahrs, Paperman  este corto se llevó los galardones más prestigiosos de su categoría en  2013, premio Annie y Óscar incluidos.


Disney aprovechó un parón entre dos películas para utilizar a sus mejores técnicos y medios en este corto en el que se mezcla animación tradicional y animación por computadora. El resultado son seis minutos de gran calidad, con una historia brillante, en la que a todos nos surge una pregunta, ¿qué seríamos capaces de hacer por amor?





2012: Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore




Los fantásticos libros voladores del Sr. Morris Lessmore es un corto maravilloso firmado por William Joyce y Brandon Oldenburg con una fantástica y sorprendente historia que nos mantiene en vilo durante casi quince minutos sin tan solo una palabra dicha... eso sí con el poder de las escritas.



Porque en el corto ganador del Oscar en 2012 los grandes protagonistas son los libros. Libros que nos transforman, edifican nuestra vida, nos hacen volar con la imaginación, nos ayudan a desarrollar nuestras cualidades y nos enseñan a redescubrir el mundo. Francamente genial.






2011: The Lost Things

Una preciosa historia que es toda una llamada de atención sobre nuestro estilo de vida, sobre la manera que tenemos de encerrarnos en nosotros mismos y olvidarnos de lo que sucede a nuestro alrededor. Estamos tan ocupados con nuestra vida que muchas veces no vemos que ocurre a la gente que nos rodea, sus problemas, sus dificultades...

 

El corto está basado en el multipremiado libro homónimo que Shaun Tan -viejo conocido de RZ100 Cuentos de boca al que ya dedicamos un post para hablar del Árbol Rojo- publicó en 2005  y que recibió una mención honorífica en la Feria Internacional del Libro de Bolonia, fue nombrado libro de honor en los premios CBCA, ganó un premio Aurealis así como un premio Spectrum de ilustración en Estados Unidos.


Toda una lección la que nos da este chico que recogiendo tapones de botella en la playa  descubre una criatura de aspecto extraño que parece estar perdida. Cuando intenta saber a quién pertenece, comienza el problema pues a nadie más le interesa. Nadie está dispuesto a ayudar, nadie está dispuesto a prestar atención a esa inesperada interrupción en sus vidas. 

¿Cómo acaba la historia? Mucho mejor si la véis.





2010: Logorama

Un cortometraje animado francés de 16 minutos, dirigido por François Alaux, Hervé de Crecy y Ludovic Houplain y producido por Autor de Minuit. El film presenta diversas situaciones ocurridas en un Los Ángeles repleto de más de 2,500 logos y mascotas de diversas compañías. Además del Oscar se llevó el Premio Kodak en el Festival de Cine de Cannes del 2009.


Logorama intenta mostrar cómo los logotipos están inmersos en nuestro día a día.  Nos muestra un mundo completamente comercial, construido con logos y marcas reales, que son destruidos por una serie de desastres naturales. Los logotipos son usados para mostrar un universo alarmante con todos esos gráficos que nos acompaña en nuestras vidas.

Un organizado universo que es violentamente transformado, por un cataclismo fantástico y absurdo y que muestra la victoria de lo creativo sobre lo racional, con el triunfo de la naturaleza y la fantasía humana triunfan.




Si os apetece seguir viendo cortos en el siguiente enlace tenéis algunos de los que hemos publicado hasta el momento.


lunes, 16 de febrero de 2015

Encender la noche, de Ray Bradbury y Noemí Villamuza

Comenzamos la semana, como siempre, con una recomendación literaria. La de hoy viene firmada por Ray Bradbury (texto) y Noemí Villamuza (ilustraciones). Su título, Encender la noche.



¿Quién de niño no ha tenido miedo a la oscuridad? ¿Quién no ha necesitado en algún momento que prendieran una pequeña luz que le acompañase y así poder dormir tranquilo? El protagonista de la historia de hoy es uno de esos niños que teme la oscuridad. A él le gustas las linternas...


Y las lámparas
y las antorchas y las farolas
y los faros y los resplandores
y las velas y los rayos

y los relámpagos

Pero no le gustaba la NOche.



Recorría toda su casa, desde el salón al sótano, pasando por la despensa, el desván, la alacena... leyendo, comiendo, paseando en bici pero jamás lo hacía afuera…en la noche.... Nuestro amigo miraba a través de su ventana como los niños jugaban en las noches de verano... los veía aparecer y desaparecer en la oscuridad, corriendo felices... pero él se quedaba arriba en su cuarto, con sus lámparas y linternas, con sus faroles y candelabros, completamente sólo.



Pero la historia cambió una noche que los padres de nuestro niño no estaban y el aprovechó su soledad para encender todas las luces de su casa -las de la entrada, las  del vestíbulo, las de la despensa..., las luces pálidas y las rosadas, las del salón, las de la cocina...- En esas estaba cuando escuchó un golpe en la ventana. Tras él una sombra y una voz que decía:

¡Hola!



Era una niña, de cara blanca como la luna y pelo negro que apostada en la puerta se presentó:


Me llamo Oscuridad [...] 
y yo te presentará a la noche y seréis amigos...




Y hasta aquí voy a leer, solamente decir que esta niña le enseña algo terriblemente valioso a nuestro protagonista que hubiese fascinado descubrir, a una miedosa como yo, cuando era pequeña. La noche no es sinónimo de ausencia de luz, de oscuridad, de miedo... La noche es ese momento mágico en el que se encienden las estrellas, suenan las ranas y aparece la gran luna blanca y el miedo lo único que nos hace es perdernos todo lo maravilloso que ella nos puede ofrecer.


NO apago la luz simplemente 



enciendo la Noche.









Una preciosa y poética historia que Ray Bradbury, ese maestro de la ciencia ficción y la literatura fantástica escribió para su hijo. Bradbury, como tantos otros, fue un niño que temía la oscuridad. Pasaron los años, creció y se dio cuenta que la noche era maravillosa, que estaba llena de vida y que sus miedos, su obsesión por vivir en un mundo iluminado, le habían impedido vivir esas maravillas que solo suceden de noche.  Probablemente por ello, para impedir que su hijo por miedos dejará pasar cosas importantes, dejará de vivir una vida plena decidió escribir este libro: toda una sana invitación a expulsar los miedos inútiles de nuestra vida y a abrirnos a vivirla de par en par.


Un libro que ha sido ilustrado por muchos. En la última edición que yo conozco en castellano publicada por Kokinos lla parte gráfica corre a cargo de Noemí Villamuza. Unas ilustraciones en las que utiliza ese lápiz y esos volúmenes redondeados tan característicos de su estilo y en donde la luz y el color están empleadas de manera soberbia. Noemí consigue trasmitirnos con su propuesta una calidez y una intimidad  que recogen de manera fiel la esencia y el tono delicado y poético del texto de Bradbury. Realmente bueno el trabajo de esta artista que con unos elementos muy austeros, dando primacía absoluta a la mirada, a los sentimientos, a la expresión  consigue reforzar el valor de esta preciosa historia y estimular la imaginación del lector.





Si te apetece seguir leyendo títulos que hemos reseñado pincha en el siguiente enlace.