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domingo, 28 de septiembre de 2014

MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS: El Canon en Re M, de Johann Pachelbel (2º parte)

El pasado miércoles os comentábamos, en este intento de acercar a los jóvenes algunas de las obras más conocidas de la música clásica, El Canon en Re M de Johann Pachelbel.


Un post en el que como siempre, pinchando aquí podéis acceder a él, os contextualizábamos la obra, os dábamos pautas de escucha y os ofrecíamos diferentes planteamientos para podérsela acercar a los más jóvenes. Uno de ellos era jugar a las versiones y como todo lo prometido es deuda aquí van más opciones que harán mucho más interesante y atractivo el juego.

Espero que os sirvan. 

Empezamos con dos grabaciones que, como ya comentábamos el pasado miércoles, tuvieron mucho que ver con la popularización de esta obra a partir de la  década de los setenta del pasado siglo.





Tras la popularización de esta pieza llegó la fiebre. De ser una obra más del Barroco a convertirse en objeto cultural conocido universalmente por todo el mundo. El Canon de Pachelbel probablemente sea la obra más versionada, tanto utilizando las partituras y los instrumentos originales como adaptándola para otros instrumentos y otros géneros musicales. 

Os dejamos diez ejemplos que seguro hacen las delicias de vuetros alumn@s.

Orquesta sinfónica


Guitarra clásica 


Conjunto de arpas 



Arpa de copas. 


Órgano hidráulico


Versión Hip-hop 



Humorísticas.








Si os ha gustado y queréis conocer algunas otras obras de música clásica que hemos comentado para niñ@s, pinchad en el siguiente enlace.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS: El Canon en Re M, de Johann Pachelbel.

Un miércoles más le toca el turno a la música, y como ya avanzamos hace unas semanas durante los próximos meses nos vamos a dedicar a hablar de algunas de las obras más conocidas de la música clásica para que se las podáis presentar de una manera atractiva a vuestros alumn@s, hij@s, niet@s... Hoy le toca el turno al Canon en Re M de Johann Christoph Pachelbel. 

Como siempre contextualizamos la obra, la explicamos y al final alguna propuesta didáctica.


Johann Pachelbel (1653- 1706) fue un reputado compositor y organista del Barroco medio, de esa generación de compositores anteriores a Bach, Vivaldi o Haendel... muy conocido y respetado en su tiempo que estructuró y dió forma a la música para teclados de la época, de ahí que muchos le consideren uno de los predecesores más importantes de Johann Sebastian Bach. 


Nacido en Nuremberg, a lo largo de su vida ocupó importantes cargos en Viena -donde llegó a ser organista de la catedral de San Esteban- y en  varias ciudades alemanas como Eisenach, Erfurt, Stuttgart, Gotha, acabando sus días en su Nuremberg natal. Y aunque hoy le conozcamos únicamente por su archiconocido Canon, nos dejó un importante corpus de obras, escrito en un estilo conservador que incluye piezas de música religiosa, de cámara y las ya mecionadas obras para teclado.

Un corpus de obra que aunque gozó de muchísima popularidad en su época y fue todo un modelo a seguir para los compositores del sur y del centro de Alemania, a su muerte quedó absolutamente relegado al olvido y como en el caso de tantos otros compositores tuvo que llegar la primera parte del XIX para ser rescatado.

Aunque realmente la popularidad del Canon es de 1970 y en ello tuvo mucho que ver esta primera grabación que os proponemos.



HABLEMOS DE TEXTURAS

Avanzábamos ya en los párrafos anteriores que la música de Pachelbel está escrita en un estilo conservador. Lo que nos vamos a encontrar es un estilo contrapuntístico muy aparente -todo el mundo tranquilo que ahora lo explico- pero sin grandes complicaciones que hace hincapié en la claridad tanto de la melodía como de la armonía. Vayamos paso a paso.

Textura musical: Polifonía contrapuntística.

Normalmente definimos la textura musical como la manera  en que los materiales melódicos, rítmicos y armónicos se combinan en una composición, determinando con ello la cualidad sonora global de una pieza. Aunque igual es más sencillo que os imaginéis la música como un tela, una tela que está construida de hilos (líneas melódicas en nuestro caso) y la manera en la que se traman estos hilos es la textura de esa tela o de la música.


Normalmente se suelen establecer la monodia o monofonía, la polifonía, la homofonía, la melodía acompañada y la heterofonía como principales texturas musicales. Hoy os hablo solamente de las dos primeras, suficiente para que entendamos qué significa eso de estilo contrapuntístico muy aparente pero sin grandes complicaciones con el que hemos descrito la escritura de Pachelbel.


Monodia.

La monodia es la textura más sencilla y fácil de reconocer pues en ella encontramos únicamente una línea melódica, sea ésta instrumental o vocal, sin acompañamiento de ningún tipo. Ejemplo muchos, el que siempre se pone, el canto llano. 

Fijaos que en el video que ponemos no es una única persona cantando, es un coro. El criterio de catalogación es simple: aunque canten cien si interpretan la misma voz se considera monodia.



Os dejo otro ejemplo, porque monodia se ha hecho y se hará siempre. Se trata de Imogen Head una cantautora inglesa fantástica. Yo siempre solía poner su versión del Halleluaj de Leonard Cohen (aquí) que me parece maravillosa. Pero el comienzo de Hide and Seek  también puede servir y por el tratamiento que se hace de la voz puede sorprender y gustar más a los alumnos un poco más mayores.

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Textura Polifónica o contrapuntística.

Del griego πολις [polis] = "muchas" y φονος [phonos] = "sonidos, melodías". Frente a la idea  de una sola voz (monofonía) en este caso hablamos de una textura musical en la que suenan simultáneamente varias líneas melódicas que son en gran medida independientes o imitativas entre sí.

Un ejemplo estricto de polifonía imitativa lo conocemos todos. Os lo pongo.


Exacto, el canon que aunque llamamos así a la pieza propiamente dicha lo que nos importa es que se trata de una fórmula contrapuntítica basada en la imitación entre dos o más voces separadas por un intervalo temporal. Dicho de manera sencilla, todos interpretan la misma melodía pero como no entran al mismo tiempo sino que cada una de las voces entra unos segundos más tarde lo que resulta  al oído es una textura formada por la superposición de líneas independientes. Una textura contrapuntítica.

La mejor manera de que un niño entienda esto es hacérselo cantar y sorprendernos con él de lo bien que suena. Por si además queréis que lo vean el comienzo del video que encontraréis aquí, está muy claro. Acabar de escucharlo es un poco más duro.

 Canon Circular en honor a Enrique VIII


CANON DE PACHELBEL

Pues bien, la textura propia de todo el Renacimiento y de este Barroco medio al que pertenece el Canon de Pachelbel es esta la polifonía contrapuntística.

Aclarado esto, la pregunta del millón ¿Por qué la obra se llama Canon de Pachelbel en Re M? Exacto, no hay que ser la Espasa para deducir que se trata de un canon escrito en la tonalidad de Re M (algún día os hablaré qué es esto de las tonalidades), pero todo hay que decirlo, con algunas particularidades que ahora veremos.


Antes escuchémoslo en su formación original. Sí, aunque las múltiples versiones e instrumentaciones nos hacen dudar y el primer ejemplo que hemos puesto -ese que comentábamos que había tenido que ver mucho con la popularización que a partir de los 70 del pasado siglo tiene esta obra- fuese una orquesta quien lo interpretaba, Pachelbel escribió el Canon para 3 violines y bajo continuo. Como siempre un minutaje como guía:

Comienza el bajo continuo. En el min 0'14 sobre el bajo continuo entra el primer violín. En el  0'26 entra el segundo violín y en el 0'36 el tercero. Todos los elementos ya están en el juego. Pero, ¿cómo juegan? Después de escucharlo os lo cuento.


Antes os he dicho que es un canon con matices. Para aclararos esta afirmación simplemente volved a escuchar el comienzo del Canon pero en esta ocasión no os fijéis en las entradas de los violines sino en lo que hace ese bajo continuo cuando entra el primer violín, el segundo y el tercero. 



Si lo habéis escuchado os daréis cuenta que el bajo (que corre a cargo del contrabajo y el clave) siempre toca lo mismo. El papel de ese bajo continuo es la interpretación reiterada, como si de un bucle se tratará, de un ostinato de dos compases que es el sustento armónico de la obra. Siguiendo la técnica del bajo continuo sería el acorde. ¿sabéis cuántas veces toca el bajo estos dos compases? Ventiocho veces.


Este tipo de bajos ostinatos son muy propios del Barroco. Los podemos encontrar en danzas como la chacona, el pasacalle, pero no me quiero detener aquí sino mostraros que toda la obra viene derivada de estos dos compases. ¿Cómo me preguntaréis?

TEMA Y VARIACIONES

El Canon de Pachelbel no sólo lo podemos entender como un canon estricto a tres voces -esos tres violines van a tocar siempre, desplazados dos compases,  la misma música- sino como otra forma muy utilizada en el Barroco: Tema y variaciones. Explicada muy brevemente sería una forma musical que utiliza un único tema  que a lo largo de la obra se va a ir transformando melódica, rítmica o armónicamente para presentarlo de manera distinta. La obra consiste en la interpretación del tema y sus variaciones ejecutadas sucesivamente y sin interrupción.

¿Cuál es el tema en el este Canon? Los dos primeros compases, esos que tantas veces interpreta el bajo continuo. La primera vez que entra el violín es la primera variación. Cuando finaliza está primera variación el primer violín continúa interpretando la segunda variación. ¿Qué hace el segundo violín? Interpretar la primera variación. Cuando el primer violín comienza la tercera variación, el segundo interpreta la segunda y el tercero la primera.

Y con esta pauta hasta el final de la partitura o lo que es lo mismo 27 variaciones de ese tema tocado por el bajo continuo.

Tema en negro. 1º varición en azul. 
2º variación en verde. 3º en rosa. 4º en naranja.


VERSIONES y más VERSIONES


El Canon de Pachelbel es una de esas obras que todo el mundo conoce, te guste la música clásica o no. Su popularización comenzó alrededor de los años 70 y de ser una música oscura y olvidada se convirtió en todo un hit de la musica clásica. 

Si hay una obra de música clásica versionada, arreglada, plagiada ésta es el Canon de Pachelbel. Os la podéis encontrar para todo tipo formaciones desde orquesta de cámara a orquesta sinfónica pasando por variados cuartetos, trío con instrumentos inimaginables... Todo lo que se os ocurra seguro que ya lo han hecho. Y ya que está por qué no aprovecharlo, seguro que a los chavales les gusta entrar en el juego.

Hoy os pongo cuatro... el domingo habrá muchas más.

Espero que os guste.





Para acabar Rock on el tema grabado en 1977 por el grupo Hunter que comenzaba con los primeros acordes del Canon de Pachelbel.


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domingo, 21 de septiembre de 2014

MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS: Las cuatro estaciones de Vivaldi (2º parte)

Como ya os avanzábamos el pasado miércoles, las próximas semanas vamos a dedicar nuestra sección de Música clásica para niños a daros pautas, materiales, propuestas didácticas, guías de escucha, musicogramas... de algunas de las obras  más conocidas de la música clásica para que las podáis disfrutar con vuestros chavales.


Esta semana la obra elegida ha sido Las cuatro estaciones y tras un primer post en el que os contextualizábamos la obra; os comentábamos algunos de sus rasgos más destacados y cómo presentárselos a los pequeños; y os dábamos una guía de escucha del primer movimiento de La primavera.... pinchad aquí para leer el artículo, hoy lo completamos ofrenciéndoos la música para que os la podías descargar gratis, por supuesto Licencia Creative Commons y os damos dos propuestas didácticas que las podéis utilizar con franjas de edades bastante diferentes. La primera de ellas con niños de infantil de tres o cuatro años; la segunda con más mayores e incluso si la combináis con información del otro post puede serviros para la ESO. 


Al final del post os dejamos los cuatro sonetos dedicados a cada una de las estaciones que Vivaldi escribió para esta obra. Como ya os mostramos en el otro post pueden servir de guía perfecta para que los chavales y nosotros imaginemos qué nos está evocando la música.

Interpretada por la Orquesta Filarmónica de Viena dirigida por Herbert von Karajan y con
  Anne-Sophie Mutter como violín solista. La grabación es de 1994.



PROPUESTAS DIDÁCTICAS

INFANTIL

La obra es perfecta para introducir a niños de 3 o 4 años en la secuencia temporal que supone las estaciones del año y los cambios que en ellas se dan.


Siendo tan pequeños, en el caso de esta obra, no empezaría con la música sino comentando a partir de una lluvia de ideas qué es lo que ellos saben de las estaciones. ¿Cómo se llaman? ¿Cuántas hay? ¿Qué pasa en cada una de ellas?... Una vez contextualizada la situación pondría un fragmento, como siempre digo éste debe ser breve -no se nos puede olvidar que los niños no tienen una capacidad de atención como nosotros y necesitan guías en la escucha muy claras cuando son tan pequeños- y comenzaría nuevamente a preguntar. 

Las primeras preguntas no tendrían nada que ver con Las cuatro estaciones, sino con el tipo de música que estamos escuchando:  ¿qué tipo de música es?, ¿es una canción o tocan instrumentos?, ¿es alegre o triste?, ¿la podemos cantar o no?, ¿les gusta?, muy importante saberlo y sea cual sea la respuesta, ¿por qué?

Cuadro de Carolina Flinta
Cuando ya hallamos hablado un buen rato y llegado a la conclusión que no estamos escuchando una canción sino que es una obra con instrumentos, de eso que los mayores llaman música clásica, les pondría dos fragmentos muy diferenciados: el primero rápido y alegre, probablemente el primer minuto del 1º movimiento de La primavera, y el segundo lento, el 2º movimiento de El Invierno,  puede ser perfecto y les diría que nos tenemos que imaginar que cada uno ellos es la música de una estación del año y descubrir alguna de las cosas que pasan en las estaciones, como el frío, la lluvia, los pájaros... 


Con toda su atención ganada y haciendo gotitas de lluvia sobre un papel con los deditos, estoy segura que reconocerán los pizzicatos que representan la lluvía del invierno. Ni que decir de los pajaritos de la primavera.

 2ª PROPUESTA DIDÁCTICA

Durante mucho tiempo me dediqué a estudiar analogías entre música y pintura por ello siempre que puedo procuro mostrárselas a mis alumnos. En este caso la idea sería tomar dos obras del mismo periodo, el Barroco y del mismo tema Las Estaciones y ver cómo ha sido tratado este tema en cada uno de los autores.


Giuseppe Arcimboldo es un pintor italiano conocido por sus retratos en los que el rostro humano es representado a partir de flores, frutas, plantas, animales u objetos colocando estos objetos de tal manera que el retratado seguía siendo reconocible. Un tipo de pintura cercana a la anamorfosis que seguro que va a llamar la atención de vuestros alumnos y les va a gustar.

Pues bien Arcimboldo en  1573  pintó una serie de cuatro cuadros sobre las estaciones en donde se presentaba al retratado con elementos y colores propios de la estación a la que el cuadro hacia alusión.



El juego está servido y creo que lo pasaréis francamente bien hablando y descubriendo cuáles son los elementos que utiliza en cada cuadro para representar la estación y  por qué. Incluso si os sentís con ánimo pueden ser ellos quienes hagan unas caretas a la manera de Arcimboldo con elementos representativos de la estación elegida.



La pregunta en este punto parece clara, ¿cómo utilizo la música de Vivaldi en esta actividad? Las posibilidades son muchas, yo lo hago de varias maneras pero una que  suele funcionar muy bien es la siguiente.

Comenzáis la actividad -antes de ver el cuadro y de escuchar la música- haciendo una lista elementos que definan a cada una de las estaciones en donde demos cuenta desde la climatología, a las fiestas propias de cada estación, las cosechas, las frutas... todo lo que se os ocurra. Y buscamos cuáles han sido las utilizados por ambos artistas para describir sus estaciones intentando encontrar algún motivo que haya sido tratado en común por ambos autores. 


Obviamente si no lo ven les ayudo. A veces escuchar el ambiente pastoril y las danzas propias de la vendimia que Vivaldi utiliza en El Otoño no es igual de sencillo que imaginarse el baile de las flores y pajáritos que bailan y festejan la llegada de la primavera en el 3º movimiento de La Primavera. Pero para eso estamos nosotros.

Espero que os sirva. 

Para finalizar os dejo la traducción de los cuatro sonetos que escribió Vivaldi para indicarnos qué evocaba en cada uno de los movimiento.  Su lectura también puede ayudarles a la hora de buscar. La traducción es de David Chericián.


LA PRIMAVERA
Llegó la primavera y de contento
las aves la saludan con su canto,
y las fuentes al son del blanco viento
con dulce murmurar fluyen en tanto.


El aire cubren con su negro manto
truenos, rayos, heraldos de su adviento,
y acallándolos luego, aves sin cuento
tornan de nuevo a su canoro encanto.


Y así sobre el florido ameno prado
entre plantas y fronda murmurante
duerme el pastor con su fiel perro al lado.


De pastoral zampoña al son chispeante
danzan ninfa y pastor bajo el techado
de primavera al irrumpir brillante.


EL VERANO
Bajo dura estación del sol ardida
mústiase hombre y rebaño y arde el pino;
lanza el cuco la voz y pronto oída
responden tórtola y jilguero al trino.


Sopla el céfiro dulce y enseguida
Bóreas súbito arrastra a su vecino;
y solloza el pastor, porque aún cernida
teme fiera borrasca y su destino.


Quita a los miembros laxos su reposo
el temor a los rayos, truenos fieros,
de avispas, moscas, el tropel furioso.


Sus miedos por desgracia son certeros.
Truena y relampaguea el cielo y grandioso
troncha espigas y granos altaneros.


EL OTOÑO
Celebra el aldeano a baile y cantos
de la feliz cosecha el bienestar,
y el licor de Baco abusan tantos
que termina en el sueño su gozar.


Deben todos trocar bailes y cantos:
El aire da, templado, bienestar,
y la estación invita tanto a tantos
de un dulcísimo sueño a bien gozar.


Al alba el cazador sale a la caza
con cuernos, perros y fusil, huyendo
corre la fiera, síguenle la traza;


Ya asustada y cansada del estruendo
de armas y perros, herida amenaza
harta de huir, vencida ya, muriendo.


EL INVIERNO
Temblar helado entre las nieves frías
al severo soplar de hórrido viento,
correr golpeando el pié cada momento;
de tal frió trinar dientes y encinas.


Pasar al fuego alegres, quietos días
mientras la lluvia fuera baña a ciento;
caminar sobre hielo a paso lento
por temor a caer sin energías.


Fuerte andar, resbalar, caer a tierra,
de nuevo sobre el hielo ir a zancadas
hasta que el hielo se abra en la porfía.


Oír aullar tras puertas bien cerradas
Siroco, Bóreas, todo viento en guerra.
Esto es invierno, y cuánto da alegría.

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