martes, 16 de junio de 2015

LA MEJOR ANIMACIÓN: Pequeño mundo maravilloso, de Keitaro Sugihara


Os dejo un precioso corto para esta tarde firmado por el diseñador Keitaro Sugihara. Un joven con una muy potente carrera cuya obra abarca todo tipo de arte al que imprime su personal estilo basado en unos originales collages realizados desde la órbita del diseño gráfico más artístico.





Small Wonderland, es un perfecto reflejo de este estilo y en él se nos presenta una preciosa historia que hará las delicias de vuestros chavales además de mostrarles con su  particular mundo de animales fantásticos y colores ocres por él creado, como todo y todos tenemos nuestro lugar en el mundo.

 Espero que lo disfrutéis mucho.

 


Si te ha gustado, pinchando en el siguiente enlace accederás a algunos otros cortos que hemos publicado.





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lunes, 15 de junio de 2015

LIBROS PARA EDUCAR EN VALORES: Bailar en las nubes, de Vanina Starkoff

Como todos los lunes comenzamos la semana con una recomendación literaria. La de hoy un precioso libro firmado por Vanina Starkoff que nos invita a hablar sobre amistad, mestizaje, multiculturalidad, convivencia, tolerancia... y sueños. Su título: Bailar en las nubes.



 La protagonista de nuestra historia tiene un sueño:

Bailar con las nubes. 

Es por ello que todas las mañanas coge la escalera, se sube al tejado de su casa como si de una azotea se tratase y las observa, aunque esto suponga escuchar a su mamá día tras día decirle que su sueño jamás se va a cumplir, pues tocar las nubes solamente lo pueden conseguir los pájaros.



Pero nuestra niña insiste e insiste.



Y mientras sigue soñando con bailar algún día con las nubes su pueblo, sin que ella apenas se dé cuenta, comienza a crecer. Primero llega Mateo, así sin avisar:

Una noche mientras soñaba con las nubes...
...unos ruidos me despertaron.
Era Mateo, un nuevo vecino que construía su casa bajo la mía.


Más tarde Teresa, una estupenda cantante de chamamé. Después Ulises, un fabricante de cometas y cada uno de ellos fue construyendo su casa sobre la de su vecino.

La noche siguiente me desperteron otros ruidos.
Era, Ulises un fabricante de cometas.
Construía su casa debajo de la casa de Teresa,
que estaba bajo la casa de Mateo, que estaba bajo mi casa.




Y por supuesto bajo la casa de Ulises vinieron otros vecinos y bajo estos otros y otros y otros...

Una mañana al salir de casa...
las vi por primera vez frente a mí. 
Se movían de un lado a otro,
como invitándome a bailar con ellas.




Y hasta aquí voy a leer. Simplemente decir que nuestra niña vio cumplido su sueño pero a veces la propia vida es infinitamente mejor que aquello que hemos soñado.





Una preciosa historia contada a partir de un texto breve, conciso y acumulativo que nos dará pie -ayudado por esas estupendas ilustraciones de estilo naïf, luminosas y éxoticas- a reflexionar con nuestros chavales sobre la importancia del intercambio cultural y el respeto entre personas de diferentes procedencias. En esta historia cada nuevo vecino enriquece a la comunidad con sus costumbres, con músicas y aromas.





Mestizaje, multiculturalidad, convivencia, tolerancia... son conceptos que sobrevuelan esta obra en donde la niña protagonista además nos enseña a luchar, a perseguir nuestros propios sueños por difíciles e imposibles que parezcan.



Espero que os guste y os sirva.

Bailar en las nubes fue finalista del III Premio Internacional Compostela 2010 de Álbum Ilustrado.

Pinchando en los siguientes enlaces accederéis a algunos otros libros que hemos comentado.








domingo, 14 de junio de 2015

MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS: Cuadros de una exposición, de Modest Mussorgsky (2º parte)

Como lo prometido es deuda os dejo la 2º parte del post dedicado a los Cuadros de una exposición, una obra escrita en 1874 por el compositor ruso Modest Mussorgky.


Para aquellos que ayer no nos leísteis, os dejamos el enlace (aquí),  en él que os hablamos de la genésis y principales características de la obra, así como de los seis primeros cuadros. Para los que sí lo hicistéis, solamente recordaros que estamos ante una suite que tiene como fuente de inspiración diez cuadros del arquitecto Victor Hartmann, que Mussorgsky nos evoca a través de la música.

Sin más dilación, continuamos donde dejamos, nuestra visita a este peculiar museo.


Samuel Goldenberg y Schmuyle

Tras el Ballet de los polluelos en sus cascarones le llega el turno a esta pieza en la Mussorgsky retrata a dos judíos. El primero de ellos avanza pomposa y pesadamente (las cuerdas y las maderas interpretan la frase al unísono). Es la imagen del judío auténtico, rico y arrogante. El segundo pobre y plañidero es representado con una melodía aguda, hiriente e incluso desesperada (en su primera aparición (min. 0'42) escucharéis fácilmente la nota convulsivamente repetida de la trompeta). Los dos temas entablan una discusión acalorada, se superponen uno a otro. Estamos ante una lucha de poder hasta que finalmente el rico, el poderoso se impone al pobre y se desembaraza de él de una manera bastante brusca.





El mercado de Limoges

Sin interrupción en la versión orquestada por Ravel y con un pequeño paseo en la versión para piano escrita por Mussorgsky, suenan rápidos toques de trompeta. Nos están anunciando el nuevo escenario, comienza El mercado de Limoges y con él el trasiego, las idas y venidas, la muchedumbre, las mujeres y los comerciantes haciendo tratos en la plaza del mercado. Una escena de gran animación popular para la que Mussorgsky había imaginado cómicos diálogos entre los campesinos allí presentes. La orquestación de Ravel arranca con las trompas que en combinación con los violines, la sección de madera y la percusión representan perfectamente el bullicio.



Catacumbas

Contraste absoluto. Del bullicio, del trasiego y la rápidez del mercado  al clima tétrico y lúgubre de las catacumbas. Los instrumentos  de metal con sus acordes largos, graves y disonantes, con vigorosas apoyaturas que recuerdan a la sonoridad del órgano, nos  crean esta atmósfera en la que lo primero que escucharéis es la irrupción de los trombones graves y solemnes.



Cum mortuis in lingua

Esta pieza no es sino un paseo, pero un paseo por el mundo subterráneo de las catacumbas. Así, sobre un fondo interpretado por las cuerdas, los oboes y fagotes nos  hacen deambular, con esa melodía que conocemos también, por un mundo siniestro. Una melodía que posteriormente pasará a la cuerda grave. Estremecimientos de ultratumba.







La cabaña sobre las patas de gallina

La imagen que habitualmente se asocia con este cuadro es la de una cabaña que se sostiene sobre patas de gallina. Y en esta cabaña, según la tradición popular de cuentos rusos, vive la bruja Baba-Yaga que se come a los niños que se pierden en el bosque.




La imagen musical que nos deja Mussorgsky es otra fantasmagoría propia de un cuadro trepidante que comienza con toques de timbal. Comienzo enérgico, con brío, como dice Mussorgsky pero el desencadenamiento y la algarabía irá cediendo su sitio  a una especie de murmullo (min 1'14) en el que los trinos de la flauta sirven de fondo a un tema sordo del contrabajo y del contrafagot.

Aunque la versión que os pongo también contiene el siguiente número la fuerza que trasmiten estos jóvenes merece la pena ser disfrutada.



La gran puerta de Kiev

El último cuadro que Mussorgsky seleccionó era un dibujo de un proyecto arquitectónico que Hartmann realizó para una puerta en la ciudad de Kiev. Una puerta de estilo ruso que nunca construyó.


La música de Mussorgsky nos sugiere una entrada triunfal por esa gran puerta de Kiev, o mejor dicho un paseo triunfal pues ahí están presentes los acentos de esa melodía que tantas veces hemos escuchamos pero en esta ocasión bajo una forma épica y grandiosa a cargo de la percusión y el viento metal. Atravesada la puerta escucharemos una especie de coral religioso y a partir de este momento alternancia de las dos ideas musicales. Impresionante el final en el que se moviliza todas las secciones de la orquesta




Hasta aquí estos Cuadros de una exposición de Modest Mussorgsky. Para finalizar, únicamente me gustaría comentar que la versión orquestada por Ravel durante muchos años eclipsó a la versión original escrita por Mussorgsky para piano. Fue necesaria que uno de los mejores pianistas del siglo pasado, Sviatoslav Richter, la rescatase del olvido, la asumiera en su repertorio para que hoy día la consideremos una de las grandes composiciones para piano. Creo que no hay mejor versión para despedirse. Os dejo con Sviatoslav Richter interpretando Los Cuadros de una exposición y espero que os lo paséis muy bien escuchándola con vuestros hijos, alumnos, sobrinos, nietos... vosotros elegís. Nosotros os esperamos el próximo sábado con más música para niños.





Se me olvidaba. Os dejamos dos versiones de esta obra para que os la podáis descargar. La primera, como no es de Sviatoslav Richter en una grabación realizada en 1958 en Sofía.




La 2º versión es la orquestación de Ravel interpretada por la All-American Orchestra con Leopold Stokowski en la dirección.






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