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domingo, 18 de mayo de 2014

10 cuentos para ampliar el imaginario de nuestros niños. Los cuentos clásicos narrados por sus mejores ilustradores

Quienes seguís RZ100 Cuentos de boca sabéis que nuestro gusto por la ilustración está al servicio de proporcionar a nuestros niños un imaginario amplio, rico y fértil más allá de lo que les ofrece Disney. 

Por ello desde hace tres meses todos los domingos os proponemos un cuento narrado en 50 imágenes, algunas veces salieron bastantes más, por sus mejores ilustradores. El éxito de la sección ha sido importante por lo que a partir del próximo domingo habrá nuevos títulos. Hoy os dejamos reunidos los 10 primeros (pinchando en cada una de las imágenes accedéis al cuento).

Esperamos que os lo paséis también viéndolos como nosotros haciéndolos. 

Descripción
La Bella durmiente
Descripción
Cenicienta
Descripción
Blancanieves
Descripción
Caperucita
Descripción
El gato con botas
Descripción
Barba Azul
Descripción
Pulgarcito
Descripción
La sirenita
Descripción
El enano saltarín
Descripción
Rapunzel

Si os ha gustado nuestro blog y queréis recibir información cada vez que publiquemos, pinchando en el siguiente enlace podéis suscribiros a RZ100 Cuentos de boca, un blog en el que además de cuentos, encontraréis música, ilustración, reseñas literaria, mitología, recomendaciones de teatro...




sábado, 8 de marzo de 2014

La Bella durmiente dibujada por los mejores

Arthur Rackman, 1920

Érase una vez un rey y una reina que estaban tan afligidos por no tener hijos que no había palabras para expresarlo. Cierto día estando la reina bañándose en el río, saltó una rana a la orilla y le dijo:

-Se cumplirá tu deseo; antes de un año darás a luz a una niña.

Arthur Rackman, 1920

Y así fue, la Reina tuvo una niña tan hermosa que el Rey no cabía en sí de gozo y organizó una gran fiesta a la que acudieron todos sus parientes, amigos y conocidos tanto de su corte como de los reinos vecinos.

Edmund Dulac,

Una fiesta a la que también acudieron como invitadas las hadas buenas del reino con el fin de que 
cada una de ellas obsequiará a al bella princesa con un don. [...] Una le otorgó la virtud; la segunda,
la belleza; la tercera, la riqueza; y así, sucesivamente hasta que...

Harry Clarke, 1922

...De pronto, cuando ya nadie la esperaba, llegó una vieja hada a la que nadie había invitado...

Edmund Dulac, 

...y deseándose vengar por no haber sido llamada a la fiesta, sin saludar ni mirar a nadie exclamó:

-Cumpla quince años la princesa se pinchará  
con un huso y 

MORIRÁAAA

H. J. Ford, 1889

Todos los presentes quedaron aterrados. Pero todavía faltaba  la última hada por conceder su  don 
y si bien no tenía poder para anular la fatídica sentencia, si podía atenuarla. 
Se adelantó y dijo:

 -La princesa no morirá, sino que caerá en un sueño profundo que cien años durará-

Ann Macbeth  
 Felix Hoffmann, 1959

El rey ansioso de preservar a su hijita amada de la desgracia que la amenazaba promulgó una ley por la 
que mandaba quemar todos los husos que hubiese en el reino.

Arthur Rackmann, 1920

Y así fueron pasando los años y en la muchacha fueron apareciendo todas las gracias que las hadas le habían concedido. Era hermosa, modesta, afable, juiciosa... todo el que la trataba quedaba prendado por ella.

El día en que cumplía quince años, el rey y la reina se hallaban ausentes de palacio, y la muchacha
decidió aprovechar la ocasión para recorrerlo por completo

Arthur Rackman, 1920

Entró en todas y cada una de las habitaciones hasta que por fin llegó a una antigua torre.  
Trepó por la estrecha escalera de caracol 
que conducía a lo alto....

 Felix Hoffmann, 1959

Y se encontró frente a una puertecita. En la cerradura había una llave enmohecida. 
Diole la vuelta y la puerta se abrió de par en par ...

Arthur Rackman, 1920

Allí, en una pequeña estancia, apareció una mujer muy vieja que, 
manejando un huso, hilaba laboriosamente su lino.

 Anne Anderson, 1935

Buenos días, abuelita -dijo la princesa-. ¿Qué estás haciendo?
Estoy hilando -dijo la vieja sin mover la cabeza.

Gustav Doré, 1867

¿Y qué es esta cosa que rueda tan alegremente? -preguntó
la muchacha cogiendo el huso con la intención de hilar. 

Jennie Harbour, 1921

Pero en cuanto la muchacha toco el huso la profecía se cumplió 
y se pinchó con él en el dedo.

 Millicent Sowerby, 1909
 
En ese mismo momento cayó  sobre la cama que había en el 
cuarto y quedó profundamente dormida. 

Arthur Rackmann, 1920

Su sueño se propagó por todo el palacio.


Viktor Vasnetsov, 1926

El Rey y la Reina, que acababan de regresar y se hallaban en el salón,
 quedaron dormidos, y con ellos toda la corte. 

Edward Coley Burne-Jones (1870-1890)

Se durmieron los caballos en la cuadra; los perros, en el patio; las palomas, en el tejado; las moscas [...]
Hasta el fuego  [...] se quedó inmóvil y dormido. Se durmió el cocinero, los guardas [...] 

 
Edmund Dulac, 1910 
  
Incluso el viento amainó y  los árboles que rodeaban el palacio ya no movieron ni una hoja.

En torno al castillo empezó a crecer un seto de rosales silvestres 
que cada año adquiría mayor altura

Kay Nielsen, 1925.

Con el paso de los años el seto acabó rodeando el edificio y cubriéndolo de tal manera que nada se veía de él, 
ni siquiera la bandera que ondeaba en la torre.

Gustav Doré, 1867

De cuando en cuando se presentaban príncipes dispuestos a penetrar en el palacio
 atravesando este seto espinoso; pero jamás lo conseguían...



Arthur Rackham, 1920

Al cabo de muchos años llegó al país el hijo de un rey, y oyó explicar a un anciano la historia del seto espinoso, dentro del cual había un palacio habitado por una bellísima princesa llamada Rosa Silvestre, que estaba sumida en un profundo sueño junto con el Rey, la Reina y toda la corte.
 

John B. Gruelle, 1914

Fue inútil que el buen viejo tratara de disuadirlo, el príncipe no hizo caso de sus palabras. [...] Pero, como ya habían transcurrido los cien años, cuando el príncipe se apróximo al seto, se encontró con grandes y hermosas flores, que apartándose solas le abrían el paso.

Gustave Doré, 1867

Cuando entró en el edificio, todos dormían. Prosiguió...

Gustave Doré, 1867
 
...Y en todas partes reinaba un silencio absoluto, de forma que podía oír su propia respiración .

Finalmente llegó a la torre y abrió la puerta del pequeño 
cuarto donde dormía Rosa Silvestre.

 Henry Meynell Rheam, 1899

Yacía en la cama, tan hermosa  que el mozo no podía apartar los ojos de ella...

 John Ducan, 

...Se inclinó y la beso. 

 Warwick Goble, 1913

No bien la tocaron sus labios, la princesa abrió los ojos y, despertándose, 
le dirigió una mirada llena de amor

 Walter Crane,

Bajaron juntos y, despertando al Rey, a la Reina y a todos los cortesanos
 que se contemplaban mutuamente con ojos de asombro.



 Al cabo de los meses, con el mayor  de los esplendores, 
se celebró la boda del príncipe con la princesa.



Y colorín colorado nuestra Bama Durmiente se ha acabado.


FIN



martes, 4 de marzo de 2014

Los mejores libros del año: Colección de poesía ilustrada, de Gabriela Mistral

Hoy seguimos hablando de libros premiados. Si revisamos algunas de las listas más importantes de 2013 y lo que va de 2014 hay una colección de libros que se repite en muchas de ellas, y que dada su calidad bien merece que la reseñemos. Os estoy hablando de la Colección de poesía ilustrada de Gabriela Mistral editada por Amanuta.


Bajo el pseudónimo de Gabriela Mistral, Premio Novel de Literatura en 1945, se esconde Lucila Godoy Alcayaga, que además de poeta, diplomática, feminista... era una maestra rural, muy preocupada por la infancia y por la educación de los más pequeños, para los que escribió y sobre los que escribió a lo largo de toda su vida. Sus temas fueron la maternidad, la educación, la infancia -sin olvidarnos de la mujer y del indigenismo-,  pero no erramos si decimos que su tema preferido era la educación humanista a través del libro. 


Entre 1924 y 1926 escribió una serie de cuentos infantiles versificados, inspirada en los célebres Cuentos de antaño (1697) de Charles Perrault: La Cenicienta, La Bella Durmiente del Bosque y Caperucita Roja, a los que también decidió agregar Blanca Nieve en la casa de los enanos, inspirado en el célebre cuento de los hermanos Grimm. Unos cuentos versificados en los que la autora es fiel a los originales, sin dulcificaciones ni cambios en la trama y en los que emplea un lenguaje muy rico y lleno de matices. Pero pese a la calidad estos cuentos no tuvieron gran trascendencia en la época y  nunca fueron publicados de manera independiente.


En el 2012 la editorial chilena Amanuta quiso reversionar los cuentos clásicos de hadas y decidió publicar, de manera independiente estas versiones poéticas de Gabriela Mistral, acompañando y actualizando cada una de ellas con las ilustraciones de Carles Ballesteros, (Blanca nieve), Bernadita Ojeda (la Cenicienta), Carmen Cardemil (La bella durmiente del bosque), Paloma Valdivia (Caperucita Roja) que enriquecen el texto, dándole un aire de modernidad y acercándonos los versos a la estética contemporánea.

El resultado no ha podido tener más éxito y, como ya comentábamos antes, hemos visto seleccionada a Caperucita Roja en la lista White Ravens de 2013 y la colección completa ha obtenido, entre otros, el Premio a la Edición Municipalidad de Santiago y una Meción de Honor en la categoría Nuevos Horizontes en los Bologna Ragazzi Awards 2014 . Mejor carta de presentación no se puede tener.

Os invito a descubrirlos.