viernes, 27 de marzo de 2015

ARTE PARA NIÑOS: El Dadaísmo al alcance de los más pequeños.

La fuente, de Marcel Duchamp


En diciembre de 1916 un grupo de artistas próximos al coleccionista de arte, crítico y poeta americano Walter Arensberg, fundaron la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York (Society of Independent Artists). Una Sociedad que nacía  a imitación del Salon de los Independientes de París, pero con la intención de crear exposiciones sin premio ni jurado en la que se expusiesen obras y artistas que por los circuitos tradicionales del arte no tenían cabida. El éxito de la Sociedad fue rápido y en tan solo dos semanas llegaron a los seiscientos miembros. Marcel Duchamp -figura clave junto con John Cage para entender el arte del s. XX- fue nombrado responsable del comité de selección. Un comité que decidió, entre otras muchas cosas, que se expondrían todas las obras que se recibieran -la única premisa necesaria para ser admitido era pagar la cuota- y que éstas estarían expuestas por orden alfabético, de acuerdo al apellido del autor.

Estudio Marcel Duchamp, 1917

En total se expusieron 2125 obras de 1200 artistas convirtiéndose la exposición en la mayor de la historia de los Estados Unidos y entre las 2125 obras llegó la pieza con la que comenzábamos, esa "fuente" del propio Marcel Duchamp, aunque eso sí firmada con el seudónimo de R. MUTT.



Si miramos la obra en cuestión desde un prisma convencional no es sino un urinario que Duchamp había tumbado y firmado bajo un seudónimo. El revuelo que se organizó dentro de ese comité de mente abierta que había anunciado que expondría todas las obras que le llegaran, fue grande. Algunos consideraban la pieza una ofensa, otros una indecencia, los había que creyeron que se trataba de una broma. Ante tantas diferentes opiniones decidieron  someter a votación si ésta debía ser expuesta o no. Cómo os podéis imaginar -estamos en el año 1917- perdieron los defensores de la pieza, la obra se retiró y Marcel Duchamp decidió dimitir de la junta.

Botellero de hierro, de Marcel Duchamp (1914)


Pero realmente ¿Qué es esta Fuente de Marcel Duchamp? ¿Cómo un simple urinario puesto al revés se puede considerar una de las piezas claves para entender el arte del s. XX? Pues como siempre, si os parece, os lo contamos.


READYMADE.

Que el Sr. Mutt haya hecho con sus manos La fuente o no, carece de importancia. Él es quien la ha elegido. Ha tomado un artículo común de la vida de todos los días, lo ha colocado de modo que su significado útil desapareciera, ha creado un nuevo pensamiento para este objeto.
Marcel Duchamp

Lo que propone Duchamp, lo que encontramos en esta provocativa Fuente, como nos explica el propio artista en el alegato que escribió al comité al ser rechazada su obra, es descontextualizar un objeto de la vida cotidiana que tiene una utilidad muy clara, en este caso un urinario, para situarlo en un contexto absolutamente diferente, en donde se le arrebata toda posibilidad de uso, ganando en su recontextualización una nueva significación.


Rueda de Bicicleta, de Marcel Duchamp (1913).

Este tipo de esculturas realizadas con objetos corrientes sacados de su uso cotidiano los conocemos como  ready-made (objeto encontrado) y Duchamp llevaba cuatro años haciéndolos. La Fuente, por tanto,  no fue su primer ready-made sino el ejemplo más provocativo de una trayectoria que había comenzado unos años antes y que tenía el claro objetivo de desacralizar el arte y que coloca a Duchamp como claro precursor de una de las vanguardias más significativas de las primeras décadas del s. XX: el Dadaísmo.


EL DADAÍSMO.

En 1916, en una Europa devastada por la Primera Guerra Mundial, en la neutral Suiza -país al que llegaron infinidad de refugiados entre los que se encontraban muchos intelectuales y artistas-  surge un movimiento artístico y cultural impulsado por Hugo Ball al que pronto se uniría Tristan Tzara al que conocemos como dadaísmo.



Un movimiento que como todas las vanguardias nace con la clara intención de rebelarse con el pasado pero en este caso no solo contra la manera de hacer, contra las técnicas o procedimientos artísticos empleados sino  contra la actitud de conformismo, abulia y desinterés social que tenían los artistas y el público de la postguerra ante los atroces sucesos que se habían desarrollado.

Hacia 1916 – 1917, la guerra parecía instalarse para siempre, no se veía su fin. (...) De allí el rechazo y la rebelión. Estábamos resueltamente contra la guerra...
Tristan Tzara

El dadaísmo trascendió la vanguardia artística y supuso una crítica a los valores vigentes durante la Primera Guerra Mundial y los años posteriores.

Hugo Ball en el Cabaret Voltaire, 1916.


CABARET VOLTAIRE


Las primeras propuestas del dadaísmo nacen de encuentros informales que tienen lugar en distintos cafés donde va tomando forma la idea de crear un cabaret internacional. La primera celebración de éste fue en febrero de 1916 en el Cabaret Voltaire y consistió en un espectáculo de variedades en el que tuvieron cabida la palabra hablada, la música y la danza. El comunicado de prensa en el que se anunciaron decía lo siguiente:

Cabaret Voltaire. Bajo este nombre un grupo de jóvenes artistas y escritores se ha formado, cuyo objetivo es crear un centro de entretenimiento artístico. La idea del cabaret será que los artistas invitados vendrán a dar actuaciones musicales y lecturas en las reuniones diarias. Los jóvenes artistas de Zurich, cualquiera que sea su orientación, están invitados a venir junto con sugerencias y aportaciones de todo tipo.

En pocos meses las veladas del Café Voltaire -en donde a menudo se daban cita espectáculos estridentes en los que los artistas experimentaban con nuevas formas de actuación como la poesía sonora o la poesía simultánea- fueron famosos. Allí se dieron cita artistas radicalmente experimentales que acabarían  revolucionando los principios en los que se sustentaban sus disciplinas artísticas. Porque si hay una novedad que aporta el dadaísmo es cuestionar la propia idea de arte. Los dadaístas nos hacen plantearnos, como bien hemos visto en La Fuente de Marcel Duchamp cuestiones que hasta ese momento parecían incuestionables:  
¿Qué es el arte? 
¿Dónde se encuentran sus fronteras?
¿Qué consideramos artístico? 
¿Cualquier objeto es subceptible de convertirse en objeto artístico?

Hugo Ball recitando un poema 
en el Cabaret Voltaire, 1916


La expansión del mensaje dadaísta fue intensa, amplia y tuvo repercusiones en todos los campos artísticos. Con el fin de expresar el rechazo de todos los valores sociales y estéticos del momento, y de todo tipo de codificación, los dadaístas recurrían con frecuencia a la utilización de métodos artísticos y literarios deliberadamente incomprensibles, que se apoyaban en lo absurdo y en lo irracional. Sus representaciones teatrales y sus manifiestos buscaban impactar o dejar perplejo al público con el objetivo de que éste reconsiderara los valores estéticos establecidos. Para ello utilizaban nuevos materiales, como los de desecho encontrados en la calle, y nuevos métodos, como la inclusión del azar para determinar los elementos de las obras. Es en este contexto en el que debemos ubicar ese Urinario de Marcel Duchamp con el que comenzábamos el artículo o, por poner otro ejemplo muy claro que bien podéis mostrar a vuestros chavales los collages del pintor y poeta Kurt Schwitters realizados con papel usado y otros materiales similares. 


Kurt Schwitters


SEÑAS DE IDENTIDAD del DADAÍSMO


  • El Dadaísmo se presenta como una ideología total, como una forma de vivir y como un rechazo absoluto de toda tradición o esquema anterior. 
  • Su búsqueda de nuevas formas de expresión les lleva a emplear en sus obras materiales inusuales o a mostrar planos de pensamiento que hasta ese momento no se habían mezclado, con la consecuente provocación que esto supone. 
  • Sus espectáculos, sus obras suelen ser gestos y acciones provocadoras con los que los artistas pretenden destruir todas las convenciones con respecto al arte, creando, de esta forma, un antiarte. Y es que con el dadaísta estamos ante un movimiento antiartístico, antiliterario y antipoético porque cuestiona la existencia misma del arte, la literatura y la poesía. 
  • El dadaísmo propugna la defensa del individuo, de lo inmediato, de la espontaneidad, de la aleatoriedad, de la contradicción, del caos y de la imperfección.

Con el gesto, el escándolo y la provocación como formas expresivas el dadaísmo quiso enseñarnos que el arte estaba en la acción y que las fronteras de arte y vida debían ser abolidas. Además de dejarnos claro que todo en el arte es una convención que puede ser cuestionada y que, por tanto, no hay reglas fijas y eternas que legitimen de manera histórica lo artístico.


PROPUESTA DIDÁCTICA.





Si os parece como siempre voy a acabar con una propuesta didáctica pero hoy no va a ser mía sino del propio Tristan Tzara quien en 1924 dejo recogidos una serie de consejos de cómo hacer poesía dadaísta. Aquí los tenéis.

Coja un periódico  
Coja unas tijeras  
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema  
Recorte el artículo  
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa  
Agítela suavemente  
Ahora saque cada recorte uno tras otro  
Copie concienzudamenteen el orden en que hayan salido de la bolsa  
El poema se parecerá a usted  
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo.



El texto fue publicado en la recopilación Siete manifiestos dadá, «Dadá manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo»VIII.

 Espero que os sirva y os guste.


Testa Meccanica  de Raoul Hausmann (1920)

Si os ha gustado, en el siguiente enlace podéis ver los estilos que hemos trabajado hasta el momento en esta sección en la que pretendemos ampliar el imaginario de nuestros niños poniendo las artes plásticas del s. XX a su alcance.





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