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lunes, 9 de febrero de 2015

La señora Meier y el Mirlo, de Wolf Erlbruch

Como todos los lunes abrimos la semana con una recomendación literaria, la de hoy viene firmada por uno de esos nombres imprescindibles de la LIJ contemporánea, Wolf Erlbruch. El título elegido de su extensa y genial obra, La señora Meier y el Mirlo.


Para la señora Meier cualquier excusa es buena para preocuparse. No le hacen falta tener grandes motivos, el simple hecho de que el botón de su abrigo se caiga, la cantidad de pasas que le pone a uno de sus fantásticos pasteles o los pelos de su marido, que cuando se levanta están tiesos como escobas, son motivos suficientes para vivir en continuo desasosiego. 



Afortunadamente, el señor Meier, un hombre calmado y amante de su esposa, siempre está ahí para darle buenos consejos y, si la preocupación va a mayores, para prepararle estupendo té de menta.

 ¿Por qué te preocupas?
Aunque nieve o salga el sol, 
no podemos cambiar nada.

A lo que la señora Meier responde.

Sí, ya lo sé.


Y así pasaba la desdichada señora Meier sus días, sufriendo enormemente por las múltiples desgracias que su cabeza era capaz de imaginar, hasta que de repente un hecho, que para muchos hubiese pasado desapercibido, cambió radicalmente su manera de actuar y su vida para siempre.


Al inclinarse para observar si las calabazas estaban en flor, 
la señora Meier vio delante de ella esa cosa pequeña, 
desnuda, tumbada boca abajo, 
con unos gruesos párpados azules muy cerrados.

Por primera vez su carácter obsesivo tenía un motivo real por el que preocuparse, su cabeza se olvidó  de los botones, de los pasteles, de los accidentes de autobuses frente a la puerta de su casa y el número de vendas que necesitaba para poder ayudar. Se olvidó del frío, de los guantes,  de la oscuridad y de las flores de calabaza y puso todas sus energías en ayudar a ese ser indefenso que se había encontrado en su verdulería.











 Después de mirarlo un buen rato
un tanto desconcertada [...]
la señora Meier [...] se apresuró a bajar
por la colina hasta la casa. 

Buscó por todas pàrtes hasta que por fin encontró 
algo parecido a un nido. 

Y le dijo a su marido:

Voy a criarlo




Y aquí comienza una aventura apasionante, en donde la señora Meier vuelca todas sus energías y las ventajas que ese carácter, cuanto menos obstinado, pueda tener para sacar adelante a su precioso Mirlo llegando a hacer por él las cosas más insospechadas, aquellas que parecían realmente imposibles. La señora Meier es capaz incluso de subirse a lo más alto del cerezo para que su Pichón aprenda volar.

Y vaya si aprendió.




Un álbum genial, como no podía ser de otra manera viniendo de  Wolf Erlbruch -ganador del Premio Hans Christian Andersen y autor de obras tan maravillosas como El Pato y la muerte o Leonardo o sus maravillosas ilustraciones para El topo que quería saber quién había hecho aquello en su cabeza- que demás de traernos una sonrisa segura la boca, nos deja muchas posibles reflexiones sobre aquello que nos aporta la felicidad y la serenidad, sobre la importancia que en esto tiene la manera en la que nos relacionamos con lo que nos rodea.



Una bella historia sobre el amor incondicional, sobre la amistad y la bondad. Sobre la búsqueda de la felicidad que obtendremos aprendiendo a vivir el momento y valorando lo que tenemos olvidándonos de ataduras absurdas, de problemas sin importancia que  nos hacen la vida muy complicada. Una felicidad que muchas veces viene de la empatía, del cariño, del amor... de ayudar al otro cuando nos necesita.
 

Si te apetece seguir leyendo títulos que hemos reseñado pincha en el siguiente enlace.


jueves, 14 de noviembre de 2013

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza, de Werner Holzwarth

Es viernes y como todos los viernes toca recomendación literaria. El libro que hoy proponemos, además de ser todo un clásico contemporáneo, tiene el título más largo que hemos comentado hasta el momento: El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza de Werner Holzwarth con ilustraciones de Wolf Eribruch.


Llevamos algunas semanas comentando libros o autores, recordemos  Leo Lionni o Kity Crowtherque con sus libros abordan temas que normalmente por dolorosos, por profundos, por complicados se escapan de la temática propia de la literatura infantil. El caso que hoy nos ocupa tampoco es un tema muy común en este tipo de literatura pero como enseguida os vais a dar cuenta el motivo no es su profundidad.

El protagonista de la historia es un topo al que, cuando decide salir de su madriguera para ver si ya es de día, algo marrón, pringoso con forma de salchicha  le cae en la cabeza.    


Enfandadísimo y con la caca de trofeo comienza la búsqueda del cupable. Preguntará a la paloma, al caballo, a la cabra, a la vaca, al conejo... a todos los animales que se vaya encontrando en el camino y  todos ellos le dejarán una muestra para que compare y se de cuenta de que sus excrementos nada tiene que ver con el que él porta en la cabeza.


Al final gracias a las moscas, que examinan y prueban el material, consigue descubrir quién ha sido el verdadero culpable y realiza su particular venganza.


Escatologías a parte el libro es mucho más que eso. Estamos ante un libro de misterio y de cooperación. Desde las primeras líneas Werner Holzwarth (autor del texto) y Wolf Erlbruch (autor de las ilustraciones) van a conseguir que los más pequeños se identifiquen con ese topo cegato y le acompañen y presten su ayuda en la investigación observando las "pistas" y conociendo y comparando las cacas de todos los animales que van a ir encontrando por el camino. Pero además el topo les va a mostrar que jamás hubiera conseguido resolver el misterio solo, ha necesitado la ayuda de todos sus amigos para poder descubrir quién se había hecho eso en su cabeza.


Una divertida aventura que provoca la risa desde la portada. Transgresora, llena de ironía y humor para la que Werner Holzwarth escribe un texto simple, que capta muy facilmente el interés del niño debido a la continua repetición, con ligeras variaciones todo hay que decirlo, de una pregunta y una respuesta en la que siempre tenemos una descripción del asunto... Pero como volvemos a estar ante un fantástico ejemplo de álbum ilustrado nada sería igual sin el brillante trabajo de Wolf Erlbruch que con sus dibujos en ceras oscuras sobre fondo blanco acompaña, subraya, ilustra y amplia con exactitud y expresividad lo que allí sucede. 

El libro fue publicado en Alemania en 1989 y desde entonces, con su humor marrón, ha enganchado a niño y adultos de todo el mundo que lo han convertido en todo un clásico traducido a más de 27 idiomas. En castellano lo podéis encontrar fácilmente en la editorial Alfaguara.

Sólo queda que lo disfrutéis.

Buen día y hasta mañana. Os esperamos con una nueva aventura de Sofía y Dama firmada por María peña Lombao.

FUENTES

De las imágenes:
http://auladeely.webcindario.com/paginas/cuentos/topo/el_topo_10_11.html