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domingo, 23 de febrero de 2014

La Cenicienta dibujada por los mejores.


Érase una vez un gentilhombre viudo que se volvió a casar con una mujer que tenía dos hijas. No bien se hubo celebrado la boda, la madrastra dio rienda suelta a su mal talante pues no podía soportar las buenas cualidades de aquella joven que hacía que sus orgullosas y altaneras hijas -vivo reflejo de la madre- resultarán todavía más odiosas. Así que le encargaba los más viles menesteres de la casa.

 Herman Vogel, 1921.

La pobrecita soportaba todo con paciencia y no atrevía a quejarse a su padre, que la habría regañado, 
porque estaba del todo dominado por aquella mujer.

 Tomas Sully, 1843 

...pero Cenicienta aun con sus andrajosos vestidos, era cien veces más hermosa que sus hermanastras... 

 Edmund Dulac

...y cuando terminaba sus quehaceres, se refugiaba en la chimena, sentada en las cenizas, 
lo que había dado lugar a que la llamarán en casa Cenicienta.

 Alexander Zick (1845-1907)

Sus trabajos eran tantos que solía pedir ayuda a las tiernas palomas, a las amables tórtolas y a los pájaros 
para que le ayudasen a recoger las lentejas que deliberadamente tiraban sus hermanas...


Pero sucedió que un día el rey dio un baile en honor de su hijo e invitó a todas las personas de categoría
 y, por supuesto, sus hermanastras  estuvieron invitadas. Durante días en su casa no se habló de otra cosa
y cuando llegó el momento...

Rie Cramer, pincipios siglo XX.

... Cenicienta tuvo que ayudar a vestir a sus altivas hermanastras...

 Harry Clarke, 1922

 ... y tras vestirlas  peinarlas...

 Jacomb Hood, 1889. 

 Tras la marcha de sus hermanastra Cenicenta se queda triste y sola; y cuando nadie la veía, se echó a llorar.

Su madrina, que la vio hecha un mar de lágrimas le preguntó que le pasaba.

 Oliver Herford (1863- 1935)

-Nada... me gustaría tanto...tanto...

Su llanto era tan intenso que los hipos le impedían seguir. Así su madrina que era un hada, le dijo:

Te gustaría ir al baile, ¿a qué sí?
 
 Jessie Willcox Smith, 1916


-¡Ay, sí, mucho!- respiró Cenicienta entre suspiros

-Pues yo procuraré que vayas, si te portas bien -contestó la madrina. Ahora veté al jardín y tráeme
una calabaza.

 
Gustave Doré,  1897.

Cenicienta fue a coger la más bonita que encontró y la llevó a su madrina sin entender 
cómo podría hacer que fuese al baile con aquella calabaza. La madrina la vació y cuando sólo quedaba la cáscara le dio un golpe con su varita.
George Cruikshank, 1854.

Ahora ve al huerto y tráeme los seis lagartos que encontrarás detrás de la regadera- pidió el hada  madrina.

En cuanto los hubo traído, los transformó en seis lacayos, que enseguida subieron detrás de la carroza con sus uniformes bordados de oro.

-Bueno, ya tienes con que ir al baile ¿no estás contenta?

 
Aubrey Beardsley, 1895

 Pero cómo voy a ir con esta ropa tan fea -contestó Cenicienta.

Bastó que la madrina la tocará con la varita mágica para tranformar su ropa en un 
maravilloso vestido de paño de oro y plata recamado con pedrería; luego le dio unos zapatos de cristal y así ataviada subió a la carroza. 

 Edmund Dulac, 1929

Pero, antes de irse, la madrina le recomendó que no volviese después de media noche, advirtiéndole 
que si se quedaba un momento más en el baile, la carroza se convertiría en calabaza, 
los caballos en ratones, los lacayos en lagartos y sus vestidos recuperarían su forma primitiva. 


Harry Clarke, 1922.

El hijo del rey, a quien fueron a avisar de que acababa de llegar una gran princesa a la 
que nadie conocía, corrió a recibirla. Le dio la mano al bajar de la carroza
y la condujo a la sala donde se celebraba el baile.

 Arthur Rackhtam, 1933.

Entonces se hizo un gran silencio; todos pararon de bailar y cesaron de sonar los violines, pues todos 
estaban absortos contemplando la gran belleza de la desconocida.

Harry Clarke, 1922.

Todas las  damas se fijaban en su peinado y en su atuento, decididas a conseguir
otros parecidos al día siguiente. 

El hijo del rey le concedió un sitio de honor y luego la invitó a bailar
 
Edmund Dulac, 1929

Bailó con tanta gracias que la admiración fue en aumento. 
Gustave Doré, 1897. 

Así estaba tan entretenida que Cenicienta olvidó la recomendación de la madrina, 
de tal suerte que oyó sonar la primera campanada de las doce,
cuando aún pensaba que eran las once.
 
Anne Anderson (1874- 1930) 

...entonces se levantó y huyó, ligera como una gacela...

 Jennie Harbour

...El principe la siguió pero no la pudo alcanzar... 
 
Warwick Goble, 1923 

Y cuando llegó por fin a su casa y se sentó en la chimena, 
el único vestigio que le quedaba de su antigua magnificencia 
era uno de sus zapatitos de cristal.

John Hassall, 1895.

...pues tan rápido había huído que el otro se la había quedado en la escalera, siendo el propio
príncipe quien se apresuró en recoger, 
sin hacer otra cosa que admirarlo durante toda la noche.

Harry Clarke, 1922.

Al cabo de pocos días el hijo del rey mandó pregonar al son de trompetas que se casaría 
con la mujer cuyo pie se ajustase a ese zapato.

Edmund Dulac, 1929

Comenzaron por hacérselo probar a las princesas, después a las duquesas y a toda la corte pero 
fue en vano. Lo llevaron a casa de las dos hermanas, que hicieron lo imposible
por tratar de meter el pie dentro sin conseguirlo.

Emrik Binger, 1875 

Pero como el ministro tenía orden de hacérselo probar a todas las jóvenes, 
hizo sentarse a Cenicienta y al acercar el zapato al menudo pie vio 
que este entraba fácilmente y que le quedaba a medida.

Harry Clarke, 1922

La llevaron a la morada del príncipe y este la encontró aún más hermosa que nunca, y al cabo de pocos días
se casó con ella.

Walter Crane

Y colorín colorado el cuento de la Cenicienta ha acabado.

Herman Vogel, 1921



domingo, 12 de enero de 2014

Abecedario del absurdo, de Walter Crane



·WALTER·CRANE'S·
·PICTURE·BOOKS·

·THE·
·ABSURD·
A·B·C

The absurd ABC originally published 1874.

A for the APPLE 
or Alphabet pie, 
Which all get a slice of. 
Come taste it & try. 

B is the BABY 
who gave Mr Bunting
 Full many a long day's 
rabbit skin hunting.

C for the CAT 
that played on the fiddle, 
When cows jumped higher 
than 'Heigh Diddle Diddle!' 

D for the DAME 
with her pig at the stile, 
'Tis said they got over, 
but not yet a while. 
E for the Englishman,
 ready to make fast 
The giant who wanted 
have him for breakfast. 

F for the Frog  
in the story you know,
Begun with a wooing 
but ending in woe.  

G for Goosey Gander
 who wandered upstairs, 
And met the old man 
who objected to prayers.  
H for poor Humpty 
who after his fall,  
Felt obliged to resign 
his seat on the wall.

I for the Inn 
where they wouldn't give beer,  
To one with too much  
and no money, I fear.

J does for poor Jack 
and also for Jill,  
Who had so disastrous 
a tumble down hill.
K for calm Kitty
at dinner who sat,  
While all the good folks  
watched the dog & the cat.

 L for Little man, 
gun and bullets complete, 
Who shot the poor duck, 
and was proud of the feat. 

M for Miss Muffet
with that horrid spider,  
Just dropped into tea 
and a chat beside her. 
 
N for the Numerous children 
they who  
Were often too much 
for their mother in Shoe.

O the Old person 
that cobwebs did spy,  
And went up to sweep 'em  
Oh ever so high!

P for the Pie made 
of blackbirds to sing,  
A song fit for supper
  a dish for a king. 
  Q for Queen Anne  
who sat in the sun 
Till she, more than the lily 
resembled the bun

R stands for Richard &  
Robert, those men  
Who didn't get up one 
fine morning till ten!

S for the Snail that showed 
wonderful fight,  
Putting no less than twenty-four  
tailors to flight! 
 T stands for Tom
the son of the piper, 
May his principles change  
as his years grow riper.

U for the Unicorn
keeping his eye on  
The coveted crown, 
and 'ts counsel the Lion.

V for the Victuals, 
including the drink,  
The old woman lived on  
surprising to think!
 W for the WOMAN  
who not over nice,  
Made very short work 
 of the three blind mice.

X is the X 
that is found upon buns,  
Which, daughters not liking,  
may come in for sons.

Y for Yankee Doodle 
of ancient renown,  
Both he & his pony 
that took him to town. 

Z for the Zany 
who looked like a fool, 
For when he was young 
he neglected his school. 

domingo, 5 de enero de 2014

Ilustradores: Walter Crane

Walter Crane ( 1845 - 1915). Artista inglés nacido en Liverpool que junto con el diseñador William Morris fue uno de los máximos exponentes de Arts & Crafts,  movimiento estético que se desarrolló en Inglaterra y Estados Unidos entre finales del s. XIX y principios del XX cuyo objetivo primordial era la reforma de las artes decorativas mediante la recuperación de las artes y de los oficios medievales frente a las nacientes formas de producción en masa.

La producción artística de este alumno del pintor William Linto se desarrolló en campos tan dispares como el relieve en yeso, los mosaicos, los vitrales, la alfarería, el empapelado o diseños textiles además de  colaborar desde 1867 con los hermanos Dalziel creando libros destinados a los niños para los editores Routledge y Edmund Evans. Os dejamos una pequeña selección de los muchos libros que ilustró.

 THE SLEEPING BEAUTY

BLUEBEARD


 

ALADDIN


AND THE WONDERFUL LAMP.